Concepto
desarrollado en el Tirol, región en la frontera
entre Italia y Austria donde los alpinistas necesitaban cruzar
de un lado a otro en una grieta de hielo o en un rio.
El sistema se basa en el concepto de sujetar una cuerda de alpinismo
de un punto al siguiente con la intención de cruzar utilizando
sus brazos y el movimiento de piernas.
El concepto moderno se aplica para los deportes
de aventura y consta de uno o dos cables de acero sujetos entre dos
puntos, con diferente altura entre ambos, para obtener una pendiente
de varios grados.
La persona se sujeta al sistema mediante un arnés
ajustable de cintura, un mosquetón con rosca, una cinta tubular
que se empalma junto a una polea que rueda sobre el cable. La distancia
en esta tirolesa, desde el punto de partida hasta la plataforma de
arrivo es de 86 metros y la altura en el punto más alto de
12 metros, el tiempo de recorrido es de 9 segundos aproximadamente
con una velocidad promedio de 35 km/h.
· Esta actividad consta de
lanzar a las personas a través de cuerdas de escalada o
utilizando cables de acero sobre una base fuerte. Esta puede colarse
en un sitio con desnivel suficiente para que se deslicen por gravedad
las poleas, en un lugar donde se atraviese el bosque o sobre una
barranca ligera o arroyo. Los anclajes de los cables pueden ser árboles
fuertes existentes en el sitio o bases hechas exprofeso. Para evitar
daños a los árboles se pueden proteger los anclajes
con caucho u otro material resistente que se coloque entre el árbol
y los cables.
El sitio ideal es el que se presenta en el interior
de la cañada del río la Bulera. Puede acondicionarse
con un puente colgante que sirva como sitio de lanzamiento para la
tirolesa y para la observación de fauna y flora en el dosel
de la vegetación.
El funcionamiento, puede ser una actividad complementaria
a los campamentos ecológicos, como una actividad más
de la “ruta extrema” o como un servicio para los visitantes
ocasionales de día de campo.
|